Ancient Basson
Los constructores de este modelo entre 1750-1830 fueron Prudent, Paris. Aparece mencionado, junto con el moderne basson en el Méthode nouvelle et raisennée pour le basson de Ozi (París, 1787). Aunque en la revisión del método que hace Ozi en 1803, ya no aparece mencionado, y sólo sale el moderne basson, instrumento que usa más habitualmente y que ya en el primer libro, ensalza frente al ancient. Las similitudes con el fagot actual son casi más difíciles de encontrar que las diferencias, tanto en el caso del ancient como del moderne. Ambos son mucho más ligeros y algo más pequeños que el fagot moderno, lo que, entre otras cosas, crea una sonoridad que encaja mejor en la música de cámara o en su papel de continuo, que en otro tipo de repertorio con carácter más solístico.
El ancient basson tiene tan solo cinco llaves. Esto condiciona mucho, ya que significa que algunas notas serán más difíciles de conseguir con una afinación precisa, y deberá ser el instrumentista quien se esfuerce para conseguir muchos sonidos.
Por otra parte, ambos bassons necesitan menos aire para sonar que los fagots modernos, lo que permite algunos recursos que se han perdido en la praxis interpretativa actual. Por ejemplo estos modelos hacen que se pueda prestar más atención a recursos como los diferentes modos de articular las notas, siendo mucho más ricos en este aspecto que los instrumentos actuales.
El sonido de este instrumento, incluso al compararlo con el moderne es más obscuro y el registro donde sonaba mejor era el grave.
Durante el último cuarto del siglo XVIII hay muchos cambios en los instrumentos. Por una parte la afinación sube de forma rápida, haciendo que cambien de tamaño para adaptarse. Además, el concepto de sonoridad cambia para buscar un timbre más ligero, y ya con el moderne basson el rango preferido se sitúa algo más arriba que con el ancient.
Estos cambios se ven reflejados en el las obras compuestas para fagot durante todo el siglo. Su función, a comienzos del XVIII, había sido principalmente la de hacer de continuo, y es sólo a partir de finales de siglo cuando se le empieza a dar un papel propio en la orquesta (diferente al de cellos y bajos).
A pesar de todo, aun durante la década de 1780, todavía no había conseguido una buena reputación basada en su carácter expresivo. Por ejemplo, incluyo una crítica de una revista de la época sobre una interpretación de Ozi en los Concert spirituel en 1779:
El señor Ozi tocó un concierto para fagot: su estilo es libre y seguro; la buena cualidad de su sonido en ese desagradable instrumento, y la perfecta precisión en la afinación han hecho que se gane, para los expertos, un lugar entre los mejores artistas.
Sólo en la última década de estos conciertos (1780-90) el fagot creció en popularidad apareciendo incluso mas a menudo que flautistas, oboístas o celistas.
Los adjetivos más usados para describir el sonido del fagot a finales del XVIII eran: mélancolique, lugubre, tendre, pathétique y religieux. La idea más usada para referirse al fagot a finales de este siglo, es su similitud con la voz humana.
