La canción del milenio
A finales de los sesenta, principios de los setenta en Gran Bretaña, se desarrolló un estilo de rock que pretendía convertir sus piezas de música en obras de arte que perduraran en el tiempo, perfilando de este modo, una nueva forma de música clásica.
Los músicos de rock progresivo, para lograr su objetivo se volvieron hacia la música que ellos consideraban había logrado esta inmutabilidad en el tiempo, es decir, la música culta.
Teniéndola como modelo, en sus piezas, tomaron prestadas características de este género. En obras de rock progresivo puede verse, desde el uso de algunos instrumentos no comunes en el rock, a adaptaciones de obras clásicas, o el uso de formas típicas en la música clásica.
Pensando en los resultados se podría decir que la parte central de Bohemian Rhapsody es un intento por unir ópera y rock, y concluir que Queen es una banda de rock progresivo. Sin embargo, aunque a veces se piense, no está demasiado claro, ya que era considerada demasiado comercial en el momento para entrar en este género.
Lo realmente importante de este movimiento, es la pretensión de querer convertirse en art music, más que la forma utilizada para lograr su objetivo, y no creo que esto sea lo que Queen pretendía conseguir en primera instancia.
El hecho utilizar las mismas herramientas que el art rock en la parte operística, se puede interpretar como una mofa, por parte de Mercury, hacia todo este mundo pretencioso del rock progresivo.
Una burla retorcida que ha llegado lejos, ya que en mayo de 2002, Bohemian Rhapsody fue nombrada la canción del Milenio y numero uno de todos los tiempos en el libro Guinnes de los records. Lo que no es más que una prueba de que el tema realmente se ha ganado un hueco en una historia de la música que apenas se ha comenzado a estudiar; superando, de esta forma, las pretensiones del rock-art, y consolidándose como un icono del siglo XX.
